Carla seguía charlando como si no hubiera dejado caer una bomba hace un segundo. Sonreía, comentando algo sobre las clases que tenían juntos y lo interesante que le parecía las asignaturas compartidas, pero apenas podía seguirle el ritmo. No sé si era porque me costaba creer lo que acababa de escuchar o porque, en el fondo, estaba tratando de averiguar si de verdad iba en serio con ese chico o si todo era otra de sus típicas bromas.
La miré un poco más de cerca, buscando alguna señal en su expr