—¿Creen que me queda mejor el rojo o el naranja? —preguntó Carla, sosteniendo dos bikinis minúsculos con la emoción de quien cree que está por desfilar en una pasarela.
Todavía no entendía cómo nos habíamos dejado convencer para acompañarla a ese lago perdido en medio de la nada, donde aparentemente todos los estudiantes iban a celebrar alguna tradición de la que yo ni siquiera me había enterado. Pero según la pelirroja, había una "gran fiesta", y eso era más que suficiente para lanzarse de cab