Mientras tanto, en un rincón apartado del mundo, Varek avanzaba hacia su objetivo con determinación… a costa de todo.
—Usaremos esta nueva dosis mejorada.
—Señor, es el doble de la dosis. Es letal.
—Pero efectiva —respondió con frialdad, guardando la jeringa en un estuche privado.
Al cerrar la puerta del almacén, corrió las cortinas, dejando entrar apenas la tenue luz del amanecer. Frente a él, un gran pizarrón cubierto de mapas y fotografías mostraba locaciones estratégicas y rostros marcados c