«Si pudiera retroceder el tiempo, guardaría mis palabras en tu mente, para que no me dejara persuadir por mentiras, evitando así este miedo latente que me consume hasta en los sueños».
Aisha observaba el reflejo en la ventanilla del avión, sumida en un mar de pensamientos. El mundo bajo sus pies se desdibujaba en una maraña de recuerdos y emociones. El aire se le antojaba denso, como si cada respiración fuese un acto de resistencia. Sabía que este viaje lo cambiaría todo, pero lo que no podía pr