"Hay traiciones que no se pronuncian, solo se viven. Y cuando duelen, es porque fueron silenciosamente sinceras."
La villa estaba oculta entre la selva, donde el verde era tan espeso que la luz del sol apenas tocaba el suelo. Parecía un lugar fuera del tiempo, olvidado por el mundo… y quizás también por la esperanza. Era el último rincón que quedaba tras haber vaciado cuentas, dejado atrás ruinas y huido de una cacería sin tregua. Llegar hasta este refugio remoto, al oriente de los Andes peruano