Mundo de ficçãoIniciar sessãoDentro de la cabaña contigua, el aire era espeso, casi irrespirable. Las esporas azules que rodeaban el cuerpo de Rasen se extendían como un manto, iluminando débilmente las paredes de madera deteriorada. Sanathiel y Skiller lo mantenían sujeto contra el suelo, sus esfuerzos titánicos apenas bastaban para contener la







