Mundo de ficçãoIniciar sessãoEntre el humo, Salomón cobró su deuda: golpeó a Varek sobre su herida en el pecho, dejándolo inconsciente. Rasen cayó de su espalda y, sin perder tiempo, lo arrastró hasta la celda. Bajo la mirada atenta de los demás, aseguró sus brazos y piernas con grilletes.
Varek despertó en silencio, con la sangre seca en la nuca como único rastro de lo ocurr







