70. LYRA
Sentimos como nuestro, el dolor de aquellos hombres separados de sus lobos y la rabia en nuestro pecho se sintió caliente y fue expulsada en forma de energía que de alguna forma rompió esas cadenas malditas. Mara y yo no podíamos creer lo que habíamos hecho.
Sentí fluir aquel poder dentro de mí y tocar cada fibra de mi cuerpo. Todos me miraron, incluyendo al ser con el cual nos enfrentamos y entonces supe que de alguna forma, habíamos inclinado la balanza a nuestro favor... al menos eso creímos