69. BÚSQUEDA
Tan pronto como puedo, regreso a verla.
Lyra.
Cruzo los pasillos en silencio, saludando con un leve asentimiento a quienes me reconocen, pero sin detenerme. Mi destino está claro. Y aunque mi agenda sigue cargada de asuntos urgentes, estoy tan cansado que necesito recobrar fuerzas para continuar.
Desearía poder estar con ella todo el tiempo. Sentarme aquí, junto a su cama, sostener su mano, hablarle sin pausa. Como si mi voz pudiera sostenerla al otro lado de este umbral incierto entre la vida