53. DOBLE MARCA - AHORA ES DE CADE
ALFA ZAYDEN
Cade cayó al suelo con un rugido ahogado, la garganta abierta en un desgarrón profundo que yo mismo le provoqué. La sangre brotaba como un río oscuro, formando un charco que se expandía rápido bajo su cuerpo pese a la presión que su mano puso de inmediato cuando realicé el corte. Su mirada me seguía, pero no podía hacer mucho más, solo minutos le quedaban, estaba seguro.
No necesitaba quedarme ahí.
Ya estaba hecho.
Todo había terminado.
Su castigo había sido rápido. Demasiado.
Ahora