110. DE SOFÍA Y SU NUEVA VIDA
Los días continuaron pasando y para Sofía su nueva vida parecía algo de siempre, algo normal, algo que parecía costumbre. Y para Alek la presencia de la chica era como calma, paz y algo más que no sabía reconocer.
—¿Quieres ir al comedor?
—¿Qué? —La pregunta tomó por sorpresa a Sofía que terminaba de transcribir las notas que Alek había tomado para ambos, aunque en realidad el rubio las había tomado para ella.
Su padre se había encargado de entrenar una mente prodigiosa que no necesitaba apu