111. SOFÍA, TONTA SOFÍA
Sofía se quedo mirando a Alek que dormía profundamente sobre el escritorio de la amplia y preciosa biblioteca que Jasha había mandado a construir para que sus hijos estudiaran con comodidad.
Eran casi las 2 de la mañana y ellos no habían parado de estudiar para sus exámenes finales, además de estar atentos a las cartas de respuesta de las universidades a las que habían aplicado.
Alek, aplico a un par de universidades cerca de la isla, dentro del mismo país, pero en la ciudad y Sofía, también.