—No tolero las faltas de respeto.
Se ríe a carcajadas por la obvia mentira que acabo de decirle.
—Eres la peor mentirosa del mundo, pecado ofender, pero ¡has dejado que te falten al respeto toda tu vida! Y si esperas que me crea esa pobre excusa, vete entrando de que no la aceptaré. Había algo más, Roisin. Había ira, tus ojos eran dagas atravesando el cuerpo de Molly y quiero saber por qué. Creo que he sido honesto contigo todo este tiempo y merezco lo mismo.
No se ha sentado, sigue cruzado de