La gargantilla de rubíes descansaba sobre la tela del vestido, brillando con una intensidad casi hipnótica, atrapando la luz tenue de la habitación y devolviéndola en destellos profundos, oscuros, como pequeñas gotas de sangre suspendidas en cristal. No era solo una joya hermosa, era imposible no sentir el peso simbólico que cargaba, la intensidad que Iván parecía imprimir en cada cosa que le daba, como si incluso en los detalles más delicados hubiera algo peligroso latiendo debajo.
Bárbara des