Los flashes estallan sin descanso, cegadores por momentos, y el murmullo se convierte en una ola de voces que se pisan unas a otras, desesperadas por captar nuestra atención. Los que hablaron en ingles fueron los mas descarados.
—¡Señor Volkov! ¿Desde cuándo está comprometido?
—¿Por qué nunca se le había visto con una pareja oficial?
—¿Quién es la mujer que lo acompaña?
—¡Señorita! ¿Es cierto que es inglesa? ¿De dónde viene?
—¿Es un matrimonio por negocios o por amor?
—¿Cuándo será la boda?
—¿H