La mano de Malakai voló a la cintura de Natalie, y la atrajo a él, porque el escucharla pronunciar su nombre, lo hizo vibrar y su lobo se apodero de su mente, aunque el humano no puso objeción alguna, estaba perdido y lo sabía, lo mejor fue cuando se adueñó de los grueso labios de la castaña, quien lejos de espantarse u ofenderse, se aferró a la camisa de Malakai e hizo volar los botones, se podria decir que Natalie había ingresado en el mismo Torbellino que Malakai, la conciencia y el razonami