Esa noche marcó un antes y un después en la manada Red Moon, aquellos vaqueros que eran hombres lobos y que siempre se mantuvieron en paz y tranquilidad, descubrieron de mano de su luna que a veces era necesario derramar sangre para mantener la seguridad de la manada.
Esa noche no llamaron a los oficiales del pueblo, tampoco le informaron al oficial Fernández que ya no era necesario seguir buscando a Nelson, no harían nada de eso, porque lo sucedido esa noche en Red Moon poco tenían que ver con