—¡Tres meses! ¡¿Cómo nadie se percató de su ausencia en tres meses?!
Una demanda era lo menos que merecía la institución psiquiátrica carcelaria en que Ana debía estar recluida de por vida.
—Hub0 un incendio —le contó Morgan—. Ella resultó con más del 70% del cuerpo quemado y estaba en cuidados intensivos.
—¡Jamás me avisaron de eso! Les dejé mi número para que me avisaran cualquier cosa sobre ella. Jodidos ineptos, me las van a pagar.
—El asunto es que la mujer quemada nunca fue Ana, era una e