—¿Qué vestido debería usar para mi coronación?
Amalia tenía tres opciones, pero ninguno la convencía. O eran demasiado elegantes o muy informales.
—¿Mad?
El hombre estaba perdido en sus cavilaciones.
—Mad, ¿cuál te gusta más? —fue a pararse frente a él.
—¿Viste a Valentina armando su torre de vasos?
—No, estaba concentrada armando la mía, ¿por qué?
—Por nada, cariño. El azul es más para la ocasión. Átale un cinto y se te verá perfecto. Serás la reina más hermosa que haya tenido este pueblo.
—O