La pierna que con su presencia en el maletero del taxi aterró a Kamus y a los presentes pertenecía a un hombre. El resto del hombre también estaba allí y por fortuna seguía unido a la pierna. Una lesión en la cabeza, por la que manaba bastante sangre, lo mantenía inconsciente.
En el bolsillo conservaba su identificación y pudieron confirmar que se trataba del taxista.
La probabilidad de que la desaparición de Unavi fuera algo casual y sin intencionalidad acababa de reducirse a cero y la policía