—¡No puede habérsela tragado la tierra! —Alfonso estaba al borde de un ataque de nervios.
Tres horas llevaba Unavi desaparecida. Su teléfono estaba apagado, nadie la había visto ni sabía nada de ella.
—¿Qué tanto sabes de ese tal Lu? —preguntó Martín.
Había ido a casa de Kamus en cuanto se enteró de la noticia. Primero Alfonso llamó a la policía y luego a Martín.
—Es un tipo algo excéntrico, presumiblemente homosexual. La atropelló y se la llevó a vivir con él. Tienen proyectos juntos, no i