Carlos tardó en entender que no todo movimiento es huida.
Durante mucho tiempo creyó que avanzar significaba desplazarse: cambiar de ciudad, de cargo, de rutina, de entorno. Se había movido así toda su vida, como si la distancia física pudiera resolver los dilemas que la conciencia se negaba a enfrentar. Pero hubo un punto —difuso, silencioso— en que esa lógica dejó de funcionar.
No fue una crisis.
No fue una revelación.
Fue agotamiento.
El agotamiento de sostener versiones parciales d