Mundo ficciónIniciar sesiónLa primera señal llegó una tarde cualquiera.
Adriana estaba en una cafetería, hojeando un libro mientras esperaba a Carlos (un encuentro planeado con la excusa de “casualidad”) cuando el teléfono vibró. Era John. - ¿Dónde estás? - preguntó sin saludar, con una voz cargada de tensión. - Leyendo. ¿Por qué? – contesto ella con algo de irritación, odiaba que la controlaran. Ella siempre es la que debía tener el poder y aquella actitud de John, no le gustaba para nada. - No me mientas. No suena a que estés sola - Adriana arqueó una ceja, aunque él no podía verla. - Estoy sola, John. No tienes por qué dudar - Hubo un silencio al otro lado, tan largo que resultó incómodo. Finalmente, él dijo: - No me gusta cuando desapareces. Siento que… que no me dices todo - Ella cerró el libro con calma, controlando la irritación que le subía por la garganta. - Tal vez deberías aprender a confiar más – Y colgó sin esperar respu