En una cabaña apartada, en medio del bosque prohibido, Selene ultimaba los detalles de su plan. Frente a ella, tres brujas oscuras terminaban de preparar el brebaje que cambiaría su apariencia. El líquido burbujeaba en un caldero de hierro negro, desprendiendo un humo espeso y plateado que olía a mentira y a muerte.
—¿Estás segura de que esto funcionará? —preguntó Selene, sus ojos brillando con una mezcla de esperanza y desesperación.
La bruja más vieja levantó la vista del caldero. Sus ojos ne