Los días siguientes, Bóreas se reunió con Selena a menudo.
Al principio, solo era para hablar de Varek, de sus planes, de cómo detenerlo. Pero pronto, comenzó a notar cosas que lo perturbaban. La forma en que ella reía, la manera en que se movía, el tono de su voz cuando se emocionaba.
Era demasiado parecida a Aynara.
—¿Por qué me miras así? —preguntó Selena una tarde, mientras repasaban un mapa del territorio.
—No lo sé —respondió Bóreas, apartando la vista—. Hay algo en ti... algo que me recu