Esa noche, Kurt y Elena fueron llamados a una reunión.
El gran salón estaba iluminado por velas y antorchas, proyectando sombras danzantes en las paredes de piedra. Bóreas presidía la reunión desde su trono, con Aynara a su lado. Yskara estaba en una silla cercana, con su elegancia habitual. Milka y Tarian ocupaban un costado, observando con curiosidad.
Kurt entró con paso firme. Sabía lo que estaba por pasar. Era el primo del rey, este era un tema de manada, y lo entendía. Así que ni bien vio