El funeral de Damián se celebró en la Manada Colmillo Blanco, bajo un cielo gris y amenazante. La lluvia caía suavemente, como si la naturaleza misma llorara la partida del alfa.
Aynara llegó con una pequeña comitiva. Bóreas iba a su lado, en señal de respeto. También asistieron Elena, Kurt, y algunos guardias Lycan.
Saya, la madre de Damián, los recibió con los ojos enrojecidos y el rostro demacrado.
—Gracias por venir, majestad —dijo, haciendo una reverencia.
—Lo siento por su pérdida —respon