El concepto de "despacio" no era precisamente el idioma de Tarian. Ella era elegante y equilibrada, sí. Podía pasar horas en una reunión sin perder la compostura, podía negociar con alfas testarudos sin levantar la voz, podía planificar estrategias militares con una frialdad que asustaba.
Pero ahora, con su destinado a su alcance, tenía que ser persuasiva.
Todo comenzó esa noche.
Antonio estaba terminando su informe con sus dos secretarios. La habitación del hotel estaba iluminada por una lámpar