Logré comunicarme con Marco una semana después y lo enfrenté. El maldito se negó rotundamente. Me dijo que tuvo que dar su nombre cuando fue a hablar con él, para que no me demandara y me jodiera.
Obvio que no le creí nada. Pero no había pruebas claras de que fuera un asesinato, y tampoco lograba sacarle nada.
No hacía nada fuera de lugar. Lo único que me llegaba eran informes suyos en discotecas, borracho y metiéndose toda la mierda que pudiera.
Es un dolor en el culo.
Yo, por mi parte, ya est