Me están depilando el área del bikini y estoy sufriendo. El tirón quema y el aire del salón no ayuda; ni siquiera que ella me toque rápidamente el área adolorida y enrojecida logra calmarme.
Cada golpe de cera es un recordatorio grave de lo que tengo que sufrir por ponerme un traje de novia.
No creo que me quede un solo pelo en el cuerpo; bueno, por lo menos me dejaron pelos en la cabeza. Y no quieras imaginar lo vergonzoso que fue depilarme ciertas áreas en poses... extrañas.
Mañana es mi boda