—Infórmame en cuento sepas algo—ordena mi padrino antes de colgar. El doctor sutura la herida en la rodilla de Sol, y grita de dolor mientras la sostengo. La anestesia no hizo ningún efecto y le había dado un ataque de pánico por la sangre que no provenía de ella, si no de uno de mis hombres.
La traje al hospital donde él trabaja. Me aseguró que no habría problema en venir aquí, que nadie nos molestaría.
Mi padrino está en la habitación junto a mí, y varios de nuestros hombres vigilan todo el p