No puedo describir con palabras simples qué parte de aquellas ondulantes llanuras era más impresionante; los jardines, las plantaciones y las arquitecturas antiguas que se mezclaban con el mundo moderno eran asombrosas. Cada detalle que observaba era hermoso; los jardines al estilo palaciego eran tan elaborados y hermosos que parecía que viajaba en un cuento de hadas. En ese punto la hacienda “Los Álamos” llegó a mis recuerdos, no pude reprimir las comparaciones entre ambas estructuras. La res