—No por mucho tiempo —susurro, luego lanzo un grito tan fuerte que varios vidrios cayeron al suelo como lluvia. —¡No podrás liberarlos de la guerra oculta, la muerte acabó imponiéndose sobre el mundo, la tierra seguirá llena de corrupción y decadencia!
—¡Estás equivocada! Las tinieblas no reinaran eternamente y los días de paz llegaran, seremos cada vez más los que luchemos por desterrar su peste, la luz volverá a ser encendida por aquellos que creen. Es así como vence la luz que disipa la