Capítulo 88 — El eco de un Londres vacío
Londres había quedado convertido en un cascarón hueco. Las amplias avenidas, antaño repletas de carruajes, damas engalanadas y caballeros ansiosos por alcanzar la próxima invitación, ahora permanecían silenciosas, como si la ciudad entera hubiese decidido entrar en un largo sueño. Las residencias más distinguidas estaban cerradas, las cortinas corridas, los porteros tomando su merecido descanso y las luces apagadas. La temporada había terminado oficialme