Capítulo 81 — El precio del sí
Desde el instante en que Olivia Peyton pronunció aquel “sí”, transformándose en la señora Olivia Harrison, supo —con una lucidez helada— que había cometido un error. No uno menor, ni uno del que pudiera retractarse después de unos días. Era el peor error de su vida, y lo comprendió incluso antes de abandonar la iglesia.
Porque apenas cruzaron el umbral del templo, el señor Harrison dejó de ser el atento y amable caballero que había mostrado durante el poco tiempo