**Capítulo 68** La ley del más fuerte.
Un leve escalofrío recorrió su espalda. Algo no estaba bien. Samira sabía que un Alfa Supremo no se alejaba sin dejar rastro, y mucho menos sin una razón de peso.
Decidió dar un paso hacia afuera, empuñando la daga con firmeza.
Caminó por el jardín, sin hacer ruido, hasta que lo vio. Ferus estaba echado cerca de la terraza, casi oculto entre algunas plantas, observando la habitación de Cloe con una intensidad que ella no podía identificar.
Sus ojos rojos como dos brazas encendidas brillaban c