**Capítulo 35** Un desayuno entre depredadores.
Más tarde, Cloe sintió cómo el hambre la carcomía desde dentro, como un vacío que no podía ignorar. Desde el jardín trasero decidió aventurarse a buscar la cocina, aunque encontrarla en un castillo tan vasto y laberíntico resultó un desafío.
Pasó por corredores interminables adornados con candelabros antiguos y cortinas pesadas. Al fin, encontró una puerta entreabierta desde la cual se colaba el sonido metálico de cuchillos cortando sobre madera.
Al entrar, parpadeó, sorprendida, ya que se enc