**Capítulo 153** Imponiendo respeto.
Cloe negó con la cabeza, dejando que una decepción profunda se reflejara en su mirada.
Luego, levantó la mano con un gesto lento, como si moldeara el aire a su alrededor. Un aura invisible, casi tangible, se desplegó desde ella, densa y abrumadora, como el peso de una tormenta a punto de desatarse.
El alfa intentó resistir, sus músculos se tensaron y sus puños se apretaron, pero era inútil. El poder de Cloe, más allá de lo físico, se aferraba a su voluntad como raíces que ahogan el suelo.
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