**Capítulo 154** Noa y Samira.
La madrugada se cernía sobre la manada como un velo pesado. Ethan, exhausto por la noche sin fin y la frustración de no haber logrado atrapar a Caleb, sintió que la furia que ardía en su pecho no llevaría a nada.
—Noa — llamó a su beta—. Vete a descansar. Mañana tendremos que lidiar con los alfas traidores.
Noa, captando la orden de su supremo, volvió a su casa.
—Samira, estás ahí. Necesito que hablemos— llamó tras la puerta de la habitación de Samira, pero al ver que ella no le respondía, deci