34- Luna del alfa rival.
Gregor se incorporó de golpe, con la expresión tan endurecida como el acero. Sus ojos dorados centellearon con fiereza mientras apretaba los puños.
—Gregor… —murmuró Elyria, sintiendo un escalofrío recorrerle la espalda.
El alfa no respondió de inmediato, pues su mente todavía seguía conectada con la de su guerrero.
—¿Qué ocurre? —preguntó con voz grave a través del enlace mental.
Pero la respuesta que recibió hizo que un rugido de ira se formara en su garganta.
—Debí imaginar que ese desgracia