21- Impregnada por el aroma del alfa.
Elyria respiraba agitada y furiosa, sus manos temblaban por la rabia contenida mientras esperaba una respuesta de Gregor. Pero él solo la contemplaba, con esos ojos dorados encendidos por su lobo interno, los cuales tenían un brillo salvaje que parecía devorarla entera.
—Sabes que tengo razón —su voz tembló de indignación—. La primera vez que me rescataste en el bosque, pensé que eras diferente… Creí que valorabas todas las vidas, sin importar si éramos humanos o seres sobrenaturales, pero me e