Mi madre adoptiva se acercó a mí con lentitud.
— Mi niña, necesito que me cuentes sobre la discusión con tu loba. — dijo sacándome de mis pensamientos.
— Es posible que algo más la esté alterando, quisiera que me des tantos detalles como puedas para ver qué puedo recetarles. — continuó ella, asentí levemente y abrí la boca para explicarle, pero apenas había comenzado mi atropellada explicación sobre la lucha interna con mi loba cuando la puerta se abrió de un golpe tan violento que rebotó cont