Los días pasaban muy lento. Thiago se la pasaba espiando a Hyeon y a Ren.
El apartamento estaba en silencio, demasiado silencioso.
Ren, solo en el sofá, con una manta cubriéndole las piernas, cambiaba los canales sin ver realmente nada. Su corazón latía con una inquietud rara, como si alguien lo observara desde algún rincón oscuro del patio. Hyeon había salido por un momento.
—No seas paranoico, Ren —murmuró para sí mismo, abrazando un cojín—. Eso de "te vigilan" solo pasa en las películas… oh,