La sala de juntas estaba llena de planos extendidos, maquetas físicas y simulaciones corriendo en las pantallas digitales. Era el último repaso antes de cerrar el megaproyecto del puerto de Costa Verde.
Raúl abrió la sesión con tono solemne:
—Estamos a cuatro días de la presentación. Quiero rigor, precisión y que no quede un solo vacío en el proyecto.
Ernesto añadió:
—Esto no es un examen, es el futuro del bufete. Si entramos a Costa Verde, entraremos al mapa internacional.
El ingenie