Xiwtekuhtli abre la puerta y entonces sacudo la cabeza. No, no pude haber muerto aquella vez porque el dragón me curó antes de que muriera, perdí el conocimiento porque me golpearon la cabeza. Ahora, el dragón me curó antes de morir y estuve consciente porque no me golpeé la cabeza. Lo miro y no puedo evitar que me asalte la duda; el dragón no es de fiar, posiblemente ellos están jugando para los dos bandos.
La montera antigua está en el umbral de la puerta. Mira primero a Xiwtekuhtli y después