Los días pasaron y Marcus empezó a notar algo que no le gustaba en absoluto, Gerald ya no estaba celoso, y eso… eso era aburrido, demasiado aburrido para alguien que disfrutaba tanto del caos ajeno, sobre todo cuando ese caos venía de Gerald, Ismael no dejaba de consentir a Gracia, la hacía reír, la giraba en el jardín, le hablaba con esa cercanía que daba la historia compartida, y aun así… Gerald solo lo miraba, tranquilo, sin esa chispa peligrosa que antes encendía todo, aunque Gracia ya dorm