Katrina entró a la habitación seguida por Marcus, apenas cruzaron la puerta él la tomó de la mano, la giró con suavidad y la besó, un beso lento, cálido, completamente opuesto a la tensión que acababan de dejar atrás, sus labios se movieron con calma, como si en ese instante solo existieran ellos dos, cuando se separaron ella lo miró con una mezcla de ternura y leve reproche, deslizando sus dedos por su pecho.
—¿Por qué hiciste eso, amor? —preguntó con voz suave, aunque en sus ojos brillaba cur