Marcus estaba en la cama con Victoria hablando como si fueran viejos amigos, recostado con total comodidad, como si ese fuera su lugar, como si Fabiano no existiera, y la escena le encendió la sangre al instante, la mandíbula se le tensó y sus ojos se oscurecieron mientras dejaba la bandeja en la mesita con un golpe seco.
—¿Qué haces en la cama con mi mujer? —gruñó, avanzando con pasos firmes, cargados de amenaza.
Marcus levantó una ceja, sin perder la sonrisa ladeada, esa que siempre parecía b