Ismael, por primera vez, llamó a Marco.
—¡¡¡Cubito de hieloooo!!! ¿Y ese milagro?
La sonrisa apareció inmediatamente en el rostro de Marco mientras conducía su moto.
—Supongo que estás en el orfanato tratando de aprovecharte de Angy.
—¿Yoooo? ¿De ella? Por favor. Ella abusó de mí. Aunque no me molesta.
Ismael frunció el ceño.
—¿Qué?
—Eso. Ella es un macho alfa en celo. Solo diré eso porque un caballero no tiene memoria, aunque ahora me siento como una damisela enamorada.
—Idiota. Hablas puras e