La mañana siguiente el desayuno era un verdadero caos lleno de vida, los niños corrían de un lado a otro entre risas mientras Fabiano intentaba alcanzarlos con pasos rápidos y expresión divertida, Victoria reía sin poder evitarlo mientras ayudaba a Katrina a llevar las cosas desde la cocina, el aroma del pan recién tostado y el café llenaba el ambiente, Marcus se unía al juego formando equipo con Fabiano, interceptando a los mellizos que zigzagueaban entre las sillas como pequeños huracanes imp